Nota de prensa: El CNJA, en defensa del Centro Scout Griébal
El Centro Scout Griébal cumple estrictamente la legalidad sobre actividades juveniles y ha recibido una inspección favorable.
El CNJA exige una legislación actual y coherente y exhorta al Gobierno de Aragón a ejercer la labor de inspección, control y asesoramiento.
Ante la amenaza de desalojo del Centro Scout Griébal, que podría producirse este mismo miércoles, el Consejo Nacional de la Juventud de Aragón quiere mostrar su apoyo a ASDE-Scouts de Aragón.
El problema que puede desencadenar la repatriación de unos 500 menores de varias nacionalidades no es achacable a ASDE-Scouts de Aragón, sino a una pésima colaboración entre administraciones.
El Centro Scout Griébal cumple estrictamente la legalidad sobre actividades juveniles, según lo dispuesto en el Decreto 68/1997. La actividad se notificó debidamente, se obtuvo la autorización por silencio administrativo e incluso se ha recibido una inspección del Instituto Aragonés de la Juventud, con resultado favorable. Sin embargo, además de lo dispuesto en este decreto, las actividades juveniles deben cumplir otras normas relacionadas con otros departamentos del Gobierno de Aragón (Medio Ambiente, Sanidad o Protección Civil) y, como en este caso, del Gobierno de España (Confederación Hidrográfica del Ebro). Entre estas normas se detectan vacíos normativos y contradicciones, tal y como se desprende de varias resoluciones del Justicia de Aragón.
Es decir, las asociaciones juveniles se encuentran ante la imposibilidad de cumplir una legislación contradictoria e incompleta; sujetas a la interpretación arbitraria de la misma por parte de técnicos y políticos, y condenadas, por consiguiente, a una situación de desamparo e indefensión.
En este sentido, tanto el Consejo Nacional de la Juventud de Aragón como muchas asociaciones juveniles llevan años solicitando la revisión de la normativa sobre actividades juveniles. De hecho, el Plan Juventud Aragón 2009-2011 incluye esta revisión en su acción número 53; acción que, sin embargo, no se ejecutará, según los últimos informes de seguimiento del Plan.
Las actividades juveniles llevadas a cabo por asociaciones de voluntarios son un patrimonio inmaterial a proteger. Escuelas de ciudadanía y participación donde se citan valores como la solidaridad, el compañerismo, el respeto por la naturaleza, la interculturalidad, el diálogo, el asociacionismo y la ciudadanía activa. Además, son un importante motor para la economía local de muchos valles de Aragón, así como semilla del desarrollo del turismo en estas áreas. Los miles de jóvenes voluntarios que hacen posible estas actividades merecen un mínimo de respeto y reconocimiento por parte de la Administración; algo que, en este caso, no se ha producido.
Es evidente que las actividades juveniles deben cumplir la legislación y garantizar la seguridad de los participantes. Por eso, el CNJA seguirá exigiendo una legislación actual y coherente, sin vacíos sujetos a la interpretación. El Consejo también espera que, en esta nueva legislatura, el Gobierno de Aragón ejerza la labor de inspección, control y asesoramiento a la que le obliga el artículo 8 del Decreto 68/1997.



Síguenos