Los jóvenes quieren internet, bolera y pista de hielo en Domingo Gascón

4 febrero 2011. Fuente: Diario de Teruel
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La pavimentación de los laterales de la plaza Domingo Gascón avanza estos días. DIARIO DE TERUEL / ISMAEL RAMÓN

El consejo de Urban SA estudia los usos a partir de 940 encuestas en institutos.

Acceso a internet y videojuegos, una bolera, actividades deportivas o simplemente espacios para reunirse son las preferencias de los jóvenes turolenses para el futuro centro de ocio de la plaza Domingo Gascón, de acuerdo con los resultados de una encuesta realizada por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Teruel en centros de enseñanza secundaria obligatoria y bachillerato de la ciudad. También existe demanda de salas para manualidades o actividades relacionadas con los estudios, una biblioteca abierta 24 horas, locales de ensayo para grupos de música, baile y teatro o una pista de patinaje sobre hielo, además de un establecimiento de comida rápida en el espacio de cafetería.

Hasta ahora se han realizado 940 encuestas, pero el sondeo, iniciado en el curso 2008-2009, continúa para completar la consulta a la totalidad de institutos y colegios donde se oferta educación secundaria.

Las conclusiones de esta encuesta fueron expuestas ayer por la concejala de Juventud, Mar Nacher (PAR), en una reunión del consejo de administración de la sociedad municipal Urban Teruel SA convocada para avanzar en la definición de los usos y de la fórmula de gestión del edificio de Domingo Gascón, que, a apenas tres meses de la finalización prevista de las obras, aún no se han concretado, al igual que la fórmula de gestión de las instalaciones.

Nacher explicó que entre los jóvenes existe interés en participar en actividades de ocio y que la encuesta pretende conocer sus preferencias, si bien matizó que “dar ideas es fácil, pero llevarlas a la práctica y hacerlas viables desde el punto de vista económico es más complicado”.

La concejala abogó por agilizar la toma de decisiones para definir los usos y la fórmula de gestión del edificio, con el objetivo de que “no esté cerrado mucho tiempo” cuando lo entregue el Gobierno de Aragón, que ha costeado las obras con una inversión de unos 7,5 millones de euros.

Con el escaso margen de tiempo que resta hasta la fecha estimada de finalización de las obras -finales de abril o principios de mayo, según el último plazo comprometido por la constructora FCC-, se da por hecho de que el edificio estará terminado y no se habrá resuelto el equipamiento y la gestión, con lo que estará sin uso un periodo que los grupos políticos esperan sea lo más breve posible.

Así lo reconoció Emma Buj, segunda teniente de alcalde y concejala de Economía, que ayer presidió el consejo de Urban SA. La edil explicó que la reunión fue una “toma de contacto”, que se repetirá la semana próxima, para buscar un acuerdo sobre los usos del edificio, con una superficie de 3.000 metros cuadrados en tres plantas. Según recordó, en un primer momento se reservaba espacio para uso comercial -138 metros cuadrados-, pero después esta opción se descartó, mientras que el resto se destinaba al ocio juvenil. Sin embargo, “no se han definido los usos concretos de cada espacio y ahora tenemos que adaptarnos a una obra que está casi terminada”.

Tanto la edil popular como el portavoz de CHA y concejal de Cultura, Paco Martín, señalaron que la estructura del edificio “condicionará los usos y encarecerá su mantenimiento”, ya que todas las plantas están comunicadas entre sí, al estilo de un centro comercial, y no cabe la posibilidad de cerrar los distintos sectores cuando no tengan uso.

Martín opinó que el proceso seguido con el edificio ha sido “un despropósito”, porque se debería haber concretado su destino antes de que la construcción estuviera tan avanzada. “Ahora tendremos que meter con calzador los servicios que queramos instalar”, dijo.

Uno de inconvenientes principales es, a su juicio, que el segundo sótano, concebido como una planta diáfana con gradas, carezca de cubierta y se abra a la planta superior, algo que dificulta su división en distintas salas.

José Antonio Sánchez (PSOE), vicepresidente de Urban SA, señaló que el edificio “ha de dar respuesta a la carencia de ocio juvenil e incorporar también algún espacio para niños”.

CAI Obra Social
Instituto Aragonés de la Juventud