Dudas en torno a conferencia de la ONU sobre juventud
Si la actual indecisión es señal de ello, puede que, después de todo, no se lleve a cabo la conferencia mundial prometida por las Naciones Unidas para celebrar su Año Internacional de la Juventud.
Hasta el momento, los gobiernos de la ONU no logran decidirse sobre la fecha, los patrocinantes, el financiamiento, ni la sede. Sin embargo, algunos temen que se improvise una conferencia de la juventud a último momento, dado el antecedente de la Conferencia Mundial de la Juventud en México, en agosto de este año.
Durante la última primavera boreal, la ONU anunció la realización de una conferencia para jóvenes en julio de 2011 como culminación del Año Internacional de la Juventud. Cuando comenzaron las conversaciones sobre los aspectos prácticos de la reunión, la República Tunecina se presentó como potencial patrocinante y comenzó a organizar el encuentro.
En agosto, Túnez retiró abruptamente su patrocinio y aún resta por encontrar un nuevo sponsor. Algunos delegados informaron que el país africano estaba desilusionado porque no contaba con apoyo institucional por parte de otros estados miembros ni con financiamiento extra para la conferencia.
Un delegado dijo a Friday Fax que Estados Unidos y Japón se rehusaron a financiar la reunión, cuyo costo, se estima, ascenderá a más de 15 millones de dólares, incluso en la sede de la ONU.
Entretanto, México presentó su propia Conferencia Mundial de la Juventud en León, Guanajuato, el pasado agosto, como inicio del Año de la Juventud. A pesar de que esta conferencia no constituía un evento oficial de las Naciones Unidas, se hizo alarde del apoyo de varios organismos de la ONU y de diversos estados miembros.
La caótica Conferencia Mundial de México frustró tanto a los delegados como a los participantes. Los representantes acordaron la denominada Declaración de Guanajuato tras una tirante lucha con delegados que debieron seguir la pista de un comité de redacción para presentar sus propuestas.
Se pretendía que la conferencia de México fuera una instancia previa a Túnez. Además, se suponía que la Declaración de Guanajuato sería presentada ante la Asamblea General de la ONU durante la cumbre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), en septiembre. Asimismo, se pensaba que esta declaración serviría de fundamento para un documento resultante de la conferencia de Túnez.
Aunque se mejoró mucho el borrador de la propia Declaración de Guanajuato hacia el término de la conferencia mexicana, grupos de presión pro-vida manifestaron particular preocupación por una declaración radical de la juventud que demandaba la redefinición de las identidades sexuales, la educación sexual integral y el aborto, la cual sería adjuntada a la declaración.
Sorprendentemente, la Conferencia Mundial de la Juventud sólo se mencionó de modo sucinto en el discurso pronunciado por México durante la cumbre de los ODM, y no se hizo referencia alguna a la Declaración de Guanajuato. En el transcurso de la reunión de la Asamblea General, los delegados anticiparon que se escuchaba hablar de preparativos para una conferencia de la Juventud de la ONU; no obstante, no fue mencionada en el Tercer Comité.
La última gran conferencia de las Naciones Unidas dedicada a la juventud se celebró en Lisboa, en 1998, y se dirigió a los «ministros responsables de la juventud». Esta produjo un documento titulado Declaración de Lisboa, el cual incluía recomendaciones de la Santa Sede en las que se reconocía a la familia como «la unidad básica de la sociedad» y se reafirmaba el llamado de los jóvenes al matrimonio.



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